LA HABANA – En medio de una compleja situación económica, exacerbada por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y un persistente cerco energético, Cuba ha reiterado su compromiso con la transparencia y la responsabilidad en la gestión de los donativos solidarios que recibe. La viceministra de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), Deborah Rivas Saavedra, destacó que estas donaciones son cruciales para complementar los esfuerzos nacionales y mitigar los impactos en la población.
La viceministra Rivas Saavedra, en una intervención en el programa Mesa Redonda, enfatizó que las donaciones no son objeto de comercialización ni se cobran, incluso cuando se integran y distribuyen como parte de la canasta básica. Esta política busca asegurar que la ayuda humanitaria y solidaria llegue directamente a quienes más la necesitan, sin fines de lucro o intermediación comercial.
El Mincex, como órgano rector en esta materia, implementa políticas y normativas rigurosas para garantizar la correcta administración de la cooperación internacional. Un ejemplo de ello es el Decreto 16, vigente desde 2020, que establece un marco legal para asegurar que toda la cooperación se alinee con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030. Este enfoque estratégico busca maximizar el impacto de la ayuda en el desarrollo sostenible del país y en la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos.
La cooperación internacional que recibe Cuba abarca diversas modalidades. Incluye ayuda bilateral gubernamental, que proviene directamente de otros países; asistencia multilateral canalizada a través de organismos de las Naciones Unidas; apoyo de empresas extranjeras; y contribuciones de organizaciones no gubernamentales (ONG). Esta diversidad de fuentes subraya la importancia de la solidaridad global en un contexto donde las presiones externas y las dificultades internas demandan un esfuerzo concertado.
La situación económica de Cuba se ha visto particularmente afectada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, que limita el acceso a mercados, financiamiento y recursos esenciales. A esto se suma un cerco energético que ha provocado interrupciones en el suministro eléctrico, como las recientes desconexiones del Sistema Eléctrico Nacional. Estas circunstancias hacen que la gestión eficiente y transparente de los donativos solidarios sea aún más vital para el bienestar de la población cubana.
El gobierno cubano, a través de sus funcionarios, insiste en que la administración de estos recursos se realiza con estricto apego a los principios de responsabilidad y transparencia, asegurando que la ayuda solidaria cumpla su propósito de apoyo a la sociedad cubana en momentos de necesidad. Este compromiso se mantiene firme en un escenario donde el diálogo y la cooperación internacional son herramientas fundamentales para afrontar los desafíos actuales.














