Aproximadamente 160 cadetes de la Policía de Puerto Rico, agentes y ciudadanos, recibieron un adiestramiento crucial sobre cómo identificar y asistir a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esta iniciativa, organizada por el Comité de Interacción Ciudadana (CIC) del área de San Juan, busca mejorar la respuesta policial ante esta población.
El esfuerzo educativo responde a la alta prevalencia de autismo en Puerto Rico, que en 2022 registró la segunda tasa más alta entre 15 jurisdicciones estadounidenses analizadas por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). La prevalencia fue del 4.8% en niños de 4 años y del 2.8% en niños de 8 años.
El adiestramiento tiene como objetivo principal capacitar a los agentes para reconocer los signos comunes del TEA, como sonidos repetitivos y movimientos involuntarios. Esto les permitirá disminuir la ansiedad y el nerviosismo de las personas con autismo durante las interacciones y desescalar situaciones potencialmente agitadas.
Según la agente Edna de León Reina, facilitadora del CIC, las intervenciones policiales con personas con TEA suelen estar relacionadas con violaciones a la Ley de Vehículos y Tránsito, aunque también pueden incluir agresiones. La capacitación busca asegurar que los protocolos de intervención sean adecuados y respetuosos, promoviendo una mejor interacción entre la policía y la comunidad autista.




















