La Guardia Costera de Estados Unidos en San Juan anunció este viernes que repatrió el jueves a 16 migrantes dominicanos que intentaron llegar a Puerto Rico a bordo de una embarcación improvisada de 22 pies. El intento de cruce se produjo el lunes, cuando la lancha, sobrecargada, se dirigía por el Pasaje de Mona, una ruta marítima estrecha y peligrosa que conecta la costa norte de Puerto Rico con la República Dominicana.
Según la información oficial, la tripulación aérea de un HC‑144 ‘Ocean Sentry’ de la Guardia Costera detectó la embarcación frente a Aguadilla, en el oeste de la isla. La aeronave de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) se unió al operativo, manteniendo vigilancia aérea mientras la lancha patrullera ‘Richard Dixon’ interceptaba el barco. Al detenerse la embarcación, la tripulación de la Guardia Costera abordó a 19 personas: 14 hombres, tres mujeres y dos menores, todos declarados ciudadanos de la República Dominicana.
El capitán Michael D. Torgesen, comandante de la ‘Richard Dixon’, describió la operación como una “victoria para nuestras operaciones conjuntas”. Tras la detención, los 16 adultos fueron trasladados a la lancha patrullera ‘Joseph Tezanos’ y posteriormente a bordo del buque ‘Bellatrix’ de la Armada dominicana para su repatriación. Los dos menores fueron entregados en tierra a representantes del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).
Las autoridades estadounidenses advirtieron a la población dominicana sobre los riesgos de los viajes marítimos ilegales por el Canal de la Mona. El comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del Sector San Juan, enfatizó: “A cualquiera que esté pensando en realizar un viaje marítimo ilegal: ¡No se haga a la mar!”.
El incidente resalta la continua amenaza que representan los cruce clandestinos en el Caribe, donde la sobrecarga de embarcaciones y la falta de equipos adecuados ponen en peligro la vida de los migrantes. La repatriación de los 16 dominicanos demuestra la eficacia de la cooperación entre la Guardia Costera de EE. UU., la CBP y las autoridades dominicanas, pero también subraya la necesidad de abordar las causas subyacentes que impulsan a las personas a emprender rutas tan arriesgadas.
En resumen, la operación culminó con la entrega segura de los migrantes a sus autoridades nacionales, mientras que las agencias estadounidenses reiteraron su llamado a evitar embarcaciones improvisadas y a buscar alternativas legales para la migración.



















