Las lluvias asociadas a los remanentes de la tormenta tropical Dolly comenzaron a llegar a Puerto Rico este domingo, brindando un alivio temporal a las zonas afectadas por una sequía severa a extrema, aunque con alertas vigentes por posibles inundaciones urbanas.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) en San Juan estimó acumulados generales de lluvia de entre 1 y 3 pulgadas —equivalentes a unos 25 a 75 milímetros— durante el domingo y el lunes. Por su parte, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó que los remanentes del sistema generaron una amplia zona de aguaceros y tormentas eléctricas que se extiende desde Puerto Rico hasta las Islas Vírgenes y las Antillas Menores.
Ernesto Morales, meteorólogo y coordinador de avisos del NWS, indicó que el sistema encontró un entorno hostil caracterizado por aire seco y cizalladura del viento, lo que hace poco probable su regeneración. Las mediciones preliminares registradas en la madrugada del domingo mostraron totales de entre 0.10 y 0.25 pulgadas en los sectores norte y este del archipiélago.
Ante este panorama, las autoridades meteorológicas advirtieron sobre el riesgo potencial de inundaciones urbanas localizadas, acumulación de agua por deficiencias en el drenaje, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en las regiones afectadas a medida que la precipitación se desplaza hacia el interior, sur y noroeste.



















