En su primer partido de pretemporada con los Baltimore Orioles, el primera base Pete Alonso dejó una impresión inmediata al conectar un jonrón de dos carreras que selló una victoria por 2-0 sobre los New York Yankees en Sarasota, Florida. El cuadrangular llegó en su tercera aparición al bate, en la sexta entrada, ante el lanzador Bradley Hanner, enviando un lanzamiento por encima de la cerca del jardín izquierdo-central. A pesar de ser un juego de entrenamiento, Alonso insistió en tomar turnos extra para adaptarse rápidamente a su nuevo equipo, una actitud que fue elogiada por el mánager Craig Albernaz.
Este momento marca un nuevo capítulo significativo en la carrera de Alonso, quien pasó sus primeras siete temporadas en las Grandes Ligas con los Mets de Nueva York, donde se convirtió en un ídolo de la afición y un poderoso bateador. En diciembre, el jugador de 31 años firmó un lucrativo contrato de $155 millones por cinco años con los Orioles, un equipo joven y en ascenso que busca el anillo de Serie Mundial. Su poder ofensivo es visto como la pieza faltante que Baltimore necesitaba para consolidar su orden de bateo.
El jonrón no solo rompió el hielo simbólico para Alonso con su nueva organización, sino que también envió un mensaje claro a la Liga Americana: los Orioles son contendientes serios. El slugger expresó sentirse honrado y cómodo con el uniforme de los Orioles, y su deseo de jugar y contribuir de inmediato demuestra su compromiso con el éxito del equipo. Su rendimiento temprano genera una expectativa enorme sobre el impacto que tendrá en la campaña regular que se aproxima.


















