Leandro Paredes, centrocampista de la selección argentina, fue sancionado con una suspensión de diez partidos después de protagonizar una violenta trifulca al término de la final de la Copa del Mundo 2026. El episodio tuvo lugar el 19 de julio en East Rutherford, Nueva Jersey, donde España venció a Argentina 1‑0 y desató la ira de varios jugadores argentinos.
Según el informe de la FIFA, Paredes agarró del cuello al defensa español Eric García y empujó al mediocampista Gavi al suelo, mientras el delantero Thiago Almada también intervenía en la pelea. La agresión se produjo en los minutos finales del encuentro, cuando la tensión era máxima tras el gol decisivo español.
El viernes siguiente, la entidad rectora del fútbol anunció que, además de la sanción de diez partidos y una multa de 90 000 dólares para Paredes, el lateral Nahuel Molina y el atacante Thiago Almada fueron suspendidos por varios encuentros. La selección argentina también recibió una multa de 321 000 dólares por exhibir una pancarta sobre las Islas Malvinas en la semifinal contra Inglaterra.
Esta medida se sitúa entre las más severas de la historia de los mundiales, equiparable al castigo impuesto a Luis Suárez en 2014. La ausencia de Paredes y de los demás sancionados complicará los planes de Lionel Scaloni para los próximos compromisos internacionales de Argentina.


















